¿Qué importa el pan si tenemos circo?

El saqueo es una forma de apropiarse de lo ajeno en estado de guerra. La cuestión está en reconocer que se está o no en guerra. El sábado pasado teníamos la suerte de escuchar a nuestro gobierno proclamar que la Unión Europea nos “regalaba”, o en palabras del presidente del gobierno, “abría una línea de crédito” de 100. 000 millones de euros para la banca española. Dice el refrán que nadie regala duros a cuatro pesetas, y la humilde opinión de este colaborador (ya creo que merezco el nombre) es que nos encontramos no ya ante un rescate, o un crédito barato para los bancos españoles, sino ante un saqueo del bolsillo de los trabajadores y las trabajadoras de este país por parte de la banca internacional y nacional.


Es curioso que los mismos que han estado llevándose el dinero de la gente (ya sea en forma de desahucio, de ayuda por parte del gobiern con el dinero de los impuestos o de exigencia al gobierno para que recorte inversión en servicios sociales como educación o sanidad para meter ellos la mano) sean los que ahora, “asustados” por la bajada de los beneficios (que no pérdidas, nunca lo olvidemos) pidan dinero a sus primos mayores de Europa. Dinero que, como decimos, no es gratis sino que se va devolver, según ya nos han advertido las simpáticas marionetas de la banca francesa y alemana que residen en Bruselas, además de con intereses, con más recortes en derechos sociales. Derechos que, tampoco olvidemos, se han conquistado la mayoría de veces con sangre del currela.
Pero, como decimos, la única diferencia entre este rescate y un saqueo es reconocer que estamos en estado de guerra. Mientras que los altavoces del gobierno de la patronal vociferan diciendo que tenemos que apretarnos el cinturón, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que España es una gran nación de hermanos donde no hay conflicto ni lucha dependiendo de a que clase social pertenezcas, hace unos años el gran magnate y filántropo estadounidense Warren Buffet proclamaba a los cuatro vientos :”la lucha de clases sí existe, y la hemos ganado”.


Así pues, como en cualquier guerra (que no tiene por qué lucharse con fusiles) hay tácticas y formas de preservar las fuerzas propias y minar las del enemigo. Julio César atacaba con avanzadillas por una parte de la muralla como distracción y aquí lo que nos ha pasado es que nos han atacado por Polonia.


Cuando se anuncia el rescate en sábado, ya estaba programado un partido de la selección española para el domingo. Nos meten la mano en el bolsillo cuando miramos el fútbol. Con esto no quiero decir que los futboleros no puedan disfrutar del deporte que aman, lo que me gustaría es que esa pasión no les ciegue ante el espectáculo que han montado para que fijen sus ojos en la pantalla sin atender a esa mano que se cuela en su bolsillo. Con esto quiero decir que es más importante salir a la calle en junio con la bandera de la dignidad y del “NO al saqueo” que con la bandera de la selección. No olvidemos en qué situación vivimos y que la paralización del rescate y la exigencia de responsabilidades ante este robo chapucero es lo que de verdad dará de comer a nuestros trabajadores y trabajadoras, y no el éxito de los 23 de Del Bosque.

León Vázquez ataca de nuevo