Fotografía de un invisible

El único legado que conserva de su familia es su nombre: Natanael. Leer más

¿En qué se parecen un jeque, un chino, un yanki y un marroquí?

Responde sólo estas dos preguntas, a ver si averiguo tu respuesta:

1.-En una sola palabra, ¿cuál es la clave del éxito económico, eso que tanto escuchamos en boca de líderes políticos y expertos economistas de todo el mundo?

2.-Segunda pregunta: ¿qué dato o cifra permite comparar con más claridad el desarrollo y nivel económico de un países?

Lo más probable es que tu respuesta para la primera pregunta sea “crecimiento” y para la segunda, “PIB o PIB per cápita” (Producto Interno Bruto, total o por habitante).

Respondemos en función de nuestra experiencia (vida, familia, amigos, colegio, medios de comunicación). No crecer económicamente lleva a crisis; la crisis lleva a no crecer económicamente. No crecer lleva al desempleo; el desempleo lleva a no crecer. Olvidamos que el crecimiento es limitado (como los recursos y la “paciencia” del clima), aceptamos que crecer es el fin, no el medio para conseguir otro fin (felicidad y calidad de vida de las personas, por ejemplo). Medimos el crecimiento en función del PIB de cada país, por eso escuchamos que Estados Unidos, Corea del Sur, Alemania y China están creciendo.

Les presento a un amigo, nuevo para muchos, conocido para otros: el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad de ingresos en los países y ofrece una perspectiva muy interesante sobre la situación de los países. Se expresa con un valor que va del 0 (todos tienen lo mismo) al 1 (alguien lo tiene todo, el resto nada). Con sus más y sus menos, los expertos consideran que cualquier valor por debajo de 0,25 muestra un buen nivel de igualdad (otra historia es que el país en cuestión sea muy pobre).

Normalmente vemos el PIB per cápita de un país y adquirimos una idea errónea sobre lo mucho o lo poco que la gente gana allí. No solo no consideramos la desigualdad de ingresos, tampoco consideramos cómo varía el poder adquisitivo (pero ahora no viene al caso). Ahí va una pequeña tabla elaborada con información del PNUD (2010, última columna del cuadro 3), el FMI (estimaciones para 2012) y el World FactBook de la CIA (en Naciones Unidas varían mucho las mediciones y no coinciden los años, se que es sesgado pero es orientativo). Saquen conclusiones:

PAÍS PIB per cápita anual Indice de Gini
Catar 106,284$ 0,41
Noruega 54.479$ 0,25
Estados Unidos 49.601$ 0,41
Corea del Sur 33.172$ 0,31
España 30.315$ 0,34
Brasil 10.427$ 0,55
Azerbaiyán 9.652$ 0,16
China 9.143$ 0,41
Namibia 7.694$ 0,74
Marruecos 5.252$ 0,41

 

¿En qué se parecen un chino, un jeque, un yanki y un marroquí? En que viven en países con idénticos niveles de desigualdad. Es obvio que la riqueza media de un estadounidense y un marroquí difieren mucho pero lo cierto es que sus sistemas políticos y económicos dan lugar a desigualdades idénticas.

Fíjate en Azerbaiyán y Namibia. Ambos son países con un PIB per cápita pequeño y más o menos parecido. El primero presenta un índice de Gini bajo (sociedad igualitaria) mientras que Namibia presenta un índice muy alto (mucha desigualdad). La diferencia en términos de pobreza es abismal: en Azerbaiyán, el 3,7% de la población vive con menos de un dólar al día mientras que en Nabimia la proporción es del 34,9% de la población.

Conclusión: que un país sea rico no significa que su población también lo sea. El mejor ejemplo es América Latina, una de las regiones más ricas del mundo (petróleo, minas, gas, madera, cultivos, ganadería, turismo…) y al mismo tiempo la más desigual del planeta.

Si te ha caido bien Gini, te recomiendo leer también sobre el Índice de Desarrollo Humano.

PD. Ayer asistí a la última conferencia de Justin Lin como Economista Jefe y Vicepresidente senior del Banco Mundlal. Es simpático y muy expresivo. Habló sobre el auge de China y cómo América Latina puede aprender de esa experiencia. Advirtió que muchos países están perdiendo competitividad frente a China (en otras palabras: hay muchos esclavos chinos que trabajan barato y aquí, en América Latina, aún quedan países donde la esclavitud no está a la orden del día). Admito que solo aguanté escuchando una hora y media. Durante ese tiempo no mencionó ni una sola vez alguna de las siguientes palabras y expresiones: personas, igualdad, desigualdad, Derechos Humanos, felicidad, calidad de vida, gente, dignidad.

Postre: una buena noticia que no ha recibido la difusión que merece.