Diagnóstico grave, la prueba: el fútbol

Te envío un pequeño complemento a tu artículo del fútbol. Además de tu lectura positiva, creo que el panorama futbolístico también puede ayudar a entender como están las cosas en el país (y en el mundo).

Por un lado, creo que el éxito alcanzado en la selección gracias a los jugadores (igual que en la mayoría de deportes) solamente representa el resultado de un esfuerzo que el país ha realizado en su conjunto promoviendo plataformas que ayudaban a estos deportistas a alcanzar sus cotas máximas.

Si generalizamos y pensamos en otros deportes en los que se mueve menos dinero veremos el éxito no ha llegó hasta los 80-90, cuando se decidió invertir por una estructura de base (las categorías inferiores de cualquier deporte en España están formadas un importante tejido asociativo) que, además, se veía complementada por centros de alto rendimiento, a los se accedía gracias a becas. Aunque este sistema democrático representa la igualdad de oportunidades y no es perfecto (no es lo mismo ser sobrino de Miguel Ángel Nadal, hijo de Carlos Sainz o nieto de un directivo del Barça de apellido Piqué) sí que se acerca bastante a lo ideal: el talento resultaba clave para seguir avanzando.

Este sistema tan simple que tenemos en el deporte y que parece tan democrático (los jugadores que llegan a profesionales lo hacen por su capacidad y talento) es el mismo que, hasta hace bien poco, existía en nuestra sociedad. Cualquier hijo de vecino podía estudiar la carrera que quisiera, con más pena que gloria, y si tenía talento (y suerte) podía conseguir una beca para especializarse en lo que quisiera. Por supuesto, al que le habían pagado un colegio privado y estancias en el extranjero para mejorar sus idiomas tenía ventaja, pero la capacidad y esfuerzo de cada uno resultaba más o menos suficiente para vencer estos hándicaps.

Hasta aquí todo claro: los que vendrían a ser los jugadores de la selección solamente son las joyas que ha producido este sistema que ofrece igualdad de oportunidades (Estado del bienestar).

¿Qué pasaba antes de que existiera el Estado del Bienestar? Si pensamos en la ciencia o en cualquier rama técnica encontramos a una clase que podía permitirse sufragar la educación superior de sus hijos e incluso enviarles a estudiar al extranjero (generalmente a París), así que de tanto en cuando aparecía un español ejerciendo de electrón libre en cualquier disciplina del arte o la ciencia. Lo mismo pasaba en el deporte, podemos encontrar casos aislados como Manolo Santana o Seve Ballesteros en una época en la que el nivel del deporte español era muy bajo.

Ahora vamos a por la casta dominante. No vamos a entrar a hablar de los políticos pero sí que podemos hablar de los que mandan en las instituciones deportivas. ¿Alguien sabe cómo se elige a los presidentes de las federaciones deportivas? ¿Cuántos años lleva Ángel María Villar al frente de la Federación? ¿Quién y por qué méritos se convierte en miembro del Comité Olímpico Español? ¿Cabe recordar el pasado de personas como Samaranch? ¿Porqué querían enchufar a Urdangarín en el Comité Olímpico Español? Estas instituciones son simples agencias de colocación y de pago de favores, cual Senado o consejo de administración de caja de ahorros.

¿Y a nivel Europeo? ¿Cuánto dinero mueve la UEFA entre la Champions League y otros torneos internacionales? ¿Quién ha puesto a Platini de presidente? Bajo mi punto de vista, la transparencia y democracia que transmite la UEFA es equivalente a la que transmite el Consejo Europeo. Lo mismo tengo que decir sobre la FIFA y el FMI (o la organización internacional que prefiera incluirse).

Para acabar, vemos que la situación de los clubes de fútbol españoles es fiel reflejo del país. En los 90 teníamos un SúperDepor de Lendoiro (sospechoso de todo y más) despuntando en la época de oro de los narcos gallegos, y el Atlético de Gil (otro que tal y tal) y el famoso caso Marbella en las camisetas. En los años de la burbuja encontramos equipos como el Villarreal (industria del azulejo y la cerámica) o el Sevilla (Del Nido, Julián Muñoz, Marbella y los demás), cuya situación hoy día sigue la tendencia que marca el mercado inmobiliario. Y como no, las intocables joyas de la corona: Barça, Madrid (deudas con Hacienda al margen) y Valencia (en menor medida) que serían la Caixa (no sé quién tiene más asuntos oscuros con la Generalitat), Bankia (cuyo consejo de administración tenía plaza fija en el todopoderoso palco del Bernabeu) y Banco de Valencia, etc.

Por su parte, en Alemania los clubes de fútbol están saneados y los salarios de los jugadores de la Bundesliga tampoco alcanzan las cifras que se manejan en el fútbol español. En Alemania las famosas reformas de Schröder no solo recortaron derechos en materia laboral si no que también en el fútbol alemán se vivieron numerosos cambios.

Ésta es mi otra lectura sobre el fútbol. Espero que, por una vez, solamente copiemos las cosas buenas de los demás y que sigamos la senda de Alemania a la hora de recortar la mafia que se vive en el fútbol y en las instituciones. Y sobre qué hacer con el estado del Bienestar, pues yo haría lo mismo que hizo Del Bosque con la herencia de Aragonés: No tocar lo que ya funciona e intentar mejorarlo.

Carlos Serrano Moreno
Seúl, Corea del Sur. Julio de 2012.