Resumen del panorama internacional

Europa: Nuevo récord en la eurozona con el desempleo por encima del 11%. Irlanda ha dicho “sí” (60,3% de los votos) al Tratado para la estabilidad, el plan que 25 países de la UE (todos menos Reino Unido y Rep. Checa) firmaron para limitar su déficit al 0,5% del PIB. Irlanda es el único país que lo ha sometido a referéndum. España comprueba que los milagros no existen. La esperanza en el gobierno de Rajoy se diluye en paralelo a los récords de la semana: la prima de riesgo sobre los 545 puntos frente al bono alemán, el íbex, principal índice de la bolsa española, cae un 7% y la fuga de capitales supera los 64.000€ millones en tres meses. Este gráfico lo dice absolutamente todo. Alemania no cede ni un milímetro en su idea de la austeridad (aquí tienes un análisis breve y claro).Mientras tanto, el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, se ve salpicado por el caso de las escuchas telefónicas ilegales del periódico News of the World. De momento ha dimitido su Jefe de comunicaciones y antiguo director de ese periódico. Muchos auguran ya la caída de su ministro de cultura, quien acaba de admitir su cercanía al magnate Rupert Murdoch (dueño de ese y otros medios de comunicación). Esta noticia coincide con la inminente extradición a Suecia de Julian Assange, cabeza visible de wikileaks y detenido desde noviembre de 2010 acusado de haber violado a dos mujeres que durmieron con él. Desde Suecia podría ser extraditado a Estados Unidos, donde podría ser sentenciado a cadena perpétua. En Kosovo aumenta la tensión en las protestas a ambos lados de la frontera.

Oriente próximo: se habla de muertos, mártires y márketing en Palestina e Israel. El gobierno judío de Netanyahu, en boca de su ministro de defensa, da por muerto el proceso de paz al mismo tiempo que devuelve 91 féretros a las autoridades palestinas. En Siria el gobierno de Al Assad mató a más de 120 personas esta semana en la ciudad de Houla y otros puntos. La guerra comienza en los medios, la información es difusa. Los rebeldes piden la ruptura de la tregua; la ONU solicita el envío de un contingente de paz y observadores; Rusia, China y otros países condenan a Al Assad pero se oponen a una incursión; Estados Unidos y sus aliados quieren la caída de Al Assad pero contienen su fuerza militar por dos motivos: en Siria no hay petróleo y la guerra no dejaría inamovible a Irán, lo que resultaría en más inestabilidad en la región y petróleo más caro. Los rebeldes piden que se http://www.afrol.com/es/articulos/37976 http://www.afrol.com/es/articulos/37976reconozca la ruptura de la tregua.

África: Termina el estado de emergencia en Egipto después de 31 años dos días antes del juicio contra el exdictador Mubarak y algunos de sus cercanos por la matanza de civiles al inicio de las revueltas. El país de los faraones aún espera una constitución y la segunda vuelta para las elecciones en junio. Lo puedes seguir en vivo aquí. Marruecos ha rechazado al enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, por denunciar el espionaje que sufre su equipo en los territorios ocupados (disminuye el amiguismo entre el nuevo gobierno francés y el rey Mohamed VI). Este 30 de mayo murió otro saharaui a manos de las fuerzas de seguridad marroquíes, la prensa calla. Al mismo tiempo Rabat concentra protestas ciudadanas pero mantiene el beneplácito europeo, igual que Mauritania. Argelia pasó sus primeras elecciones limpias en 24 años sin grandes cambios políticos (sigue gobernando Bouteflika; cesión del 30% de escaños a mujeres). Europa ha dado el visto bueno a las elecciones pero no ha ocultado su malestar con el continuísmo argelino. Corren vientos de guerra en Sudán: el ejército no se retirará del recién nacido Sudán del Sur, hay demasiado petróleo en juego. La secesión del norte de Mali va asentando cimientos, como muestra la reanudación de la actividad en los hospitales. En Guinea Bissau el golpe de estado militar del pasado mes de abril disfruta del silencio de los países poderosos. Europa mira su ombligo mientras sus vecinos se divorcian. En Mozambique, con el 70% de la población en la pobreza, el gobierno acaba de firmar un contrato con la brasileña Petrobras para convertir azúcar en biocombustible.

América: En Estados Unidos el partido republicano presenta al mormón Romney como su candidato. En ese mismo país, el New York Times ha desvelado que Obama ordenó intensificar los ciberataques contra Irán y que los virus informáticos empleados escaparon al control de la CIA e infectaron sistemas israelíes y estadounidenses. En Chile los socios nacionales de Endesa han frenado el polémico proyecto de Hidroaysén para construir centrales eléctricas en reservas naturales habitadas por mapuches de la patagonia. Bolivia está consiguiendo apoyo para que la Organización de Estados Americanos trate su conflicto por la salida al mar que le arrebató Chile durante la guerra del pacífico. Cada vez más personas ven el conflicto del gobierno de Colombia contra las FARC como una guerra camuflada. La guerrilla liberó esta semana y sin condiciones al periodista francés que había secuestrado, quien, reunido hoy con Hollande y para sorpresa de muchos, dijo haber sido tratado “como un invitado”.

Asia: El politburó del gobierno comunista chino lleva dos meses realizando una purga interna. Tras la caída de Bo Xilai (lucha interna de poder) y el exilio del activista Chen, China afronta ahora una ola de inmolaciones en el Tíbet ocupado con más de 600 arrestados hasta el momento. En Japón, el primer ministro ha expresado su preocupación por las dificultades energéticas del país y ha planteado reabrir las instalaciones nucleares clausuradas tras la catástrofe de Fukushima. La OTAN continúa aliviando críticas tras hacerse pública la retirada de EEUU y otros de Afganistán. Ayer dijeron que habían matado a 14 insurgentes, entre ellos el número dos de los talibanes.

Australia: pocas novedades. Aquí Al Jazeera entrevista a uno de los directores de la nueva campaña para frenar los arrestos de refugiados políticos, niños inclusive, por parte del gobierno australiano. Paradójicamente, el país se abre a la floreciente economía de sus vecinos asiáticos y el gobierno dice que se retirará de Afganistán en 2013.

La esperanza está en Grecia, no en Hollande

Conformismo, voto “útil”, bipartidismo.Lo siento, no comprendo que estas ideas conserven su vigencia y menos con la que está callendo en Europa. La prensa progre derrocha argumentos pesimistas sobre lo que ha pasado en las elecciones griegas al tiempo que señala a la Francia de Hollande como la llama de la esperanza para cambiar Europa y salir de la crisis. Sin ir más lejos, en Grecia la población ha demostrado su cansancio ante los dos partidos que siempre repiten mientras que en Francia ha ganado “el otro partido”, gracias a un programa más retórico que realista (gracias al traductor de google, lo puedes leer en español aquí).

Inestabilidad, desconfianza, lentitud. Son conceptos asociados al multipartidismo, es decir, a la idea de que un gobierno esté compuesto por varios partidos políticos aliados. Paradojas de la vida: Alemania, con un parlamento multicolor, es el ejemplo a seguir de muchos que defienden el bipartidismo (alternancia en el poder de dos partidos hegemónicos).

Grecia y España son países que se parecen en muchas cosas. Además de de la cultura mediteránea, ambas democracias comparten la tradicional alternancia del poder de dos partidos: conservadores del Partido Popular (PP) y socialistas del PSOE en España, conservadores de Nueva Democracia (ND) y socialistas del PASOK en Grecia. Esta tormenta económica comenzó mientras los dos países estaban gobernados por socialistas, liderados por Zapatero en España y Papandreu en Grecia. Ambos se quejaron de la mala herencia de sus predecesores: en el caso griego, la caja de pandora se abrió al “descubrir” que las cuentas habían sido falsificadas durante mucho tiempo; en el caso español, la tardía queja del gobierno vino por la burbuja inmobiliaria, culpa de una ley de suelos promovida por el gobierno anterior y que al explotar dobló los efectos de la crisis sobre la economía del país.

Los problemas económicos actuales de Grecia tienen más que ver con la deuda y en España con el déficit. Sin embargo, ambos países han sufrido y sufren las consecuencias de la desconfianza de los inversores y especuladores (tienen nombre y apellidos, pero invierten tanto en publicidad que la prensa de masas utilizan un término más abstracto para no hacerles pupa: mercados financieros). La famosa troika formada por el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (o lo que es lo mismo, Alemania) recetaron a la enferma economía griega el amargo jarabe de la austeridad como condición para mantener el grifo del crédito abierto. La movilización social contra los recortes tuvo tanta fuerza que el presidente Papandreu propuso un referéndum democrático. La presión fue tan grande que el referéndum acabó en la papelera, Papandreu dimitió y colocaron en el puesto a un alumno obediente: el tecnócrata conservador Papademos.

En España el gobierno socialista empezó afrontando la embestida de la crisis abriendo el grifo de los billetes (Keynes se revuelve en su tumba cada vez que llaman a eso keynesianismo) mediante “planes E” y otros proyectos para cambiar azulejos en plazas varias. El empleo y el consumo se mantuvieron estables durante un tiempo, pero el chiringuito cerró y Zapatero, acojonado tras ver la suerte de su homólogo griego, decidió “hacer los deberes” de la austeridad.

Llegaron las elecciones (anticipadas) a España marcadas por el pesimismo, el miedo, la desconfianza, la indignación y la polarización. La sociedad adquirió consciencia de que algo fallaba, pero el desconocimiento de la mayoría hizo que, una vez más, los dos grandes partidos estuvieran en la pole de los resultados. Arrasó el PP y lo primero que hizo fue pisar el acelerador a unos recortes que ya había comenzado el gobierno anterior. Casos similares son los de Portugal, Irlanda, Italia, Reino Unido…

Tal fue el bombo mediático que tuvieron las elecciones francesas del 6 de mayo que casi nadie se enteró de lo que estaba pasando ese mismo día en las elecciones griegas. En Francia, el socialista François Hollande obtuvo una justa victoria (3,2 puntos de diferencia) frente a Nicolas Sarkozy con un discurso esperanzador lleno de promesas y cambios (ojo, el 6% de los votos fueron nulos, señal de protesta de muchos franceses). Sucedió exactamente lo mismo en todas las elecciones celebradas en Europa desde 2008: cayeron los gobiernos, quemados por la crisis, y fueron relevados por “el otro partido”, como si la continuidad del sistema, basado en la alternancia bipartidista, fuera la única solución a todos los problemas.

Sin embargo en Grecia, el país más castigado en la eurozona por la crisis, los ciudadanos han dado un giro a las elecciones. Esta es la verdadera noticia: los griegos han roto los esquemas. El bipartidismo ha quedado hecho añicos con la entrada de siete jugadores en el parlamento. El partido con más votos ha sido el conservador (18,85%) pero se ve obligado a negociar con otras formaciones para formar gobierno (ha conseguido 58 escaños, el sistema griego le “regala” otros 50 por ser el más votado así que tiene 108 pero necesita 150 para gobernar). Imagina que en España PP y PSOE, favorables a las políticas del recorte, no pudieran formar gobierno ni si quiera aliándose y tuvieran que escuchar a otros partidos contrarios a la austeridad económica.

En resumen, los griegos han abierto los ojos y han roto la continuidad política para obtener una verdadera representación democrática. Les queda mucho camino, pero han dado el primer paso y desde aquí quiero desearles humildemente mucha suerte.

P.D: No olvidemos que el crecimiento es un medio, no un fin. Cito a Einstein: “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo”.

POSTRE: este es Carcheky, gracias a él tengo este blog-vía de escape

Las dictaduras de la democracia: ¿estás apoyando a un tirano?

Dice así el diccionario de la RAE:

individualismo.

1.      m. Tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás, o sin sujetarse a normas generales.

egocentrismo.

(Del lat. ego, yo, y centro).

1. m. Exagerada exaltación de la propia personalidad, hasta considerarla como centro de la atención y actividad generales.

desinformación.

1. f. Acción y efecto de desinformar.

2. f. Falta de información, ignorancia.

hipocresía.

(Del gr. ὑποκρισία).

1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

 

A pesar de la crisis, el poder de influencia de Europa es determinante en las relaciones políticas y económicas del mundo (de los veinte países con mayor peso económico del planeta, siete son europeos). Los países de Europa comparten más similitudes que diferencias, tanto en su cultura como en su política, historia e intereses generales. Uno de las parecidos que más me llama la atención entre los ciudadanos europeos es la escasa consciencia acerca de cómo su voto influye e influirá en la calidad de vida de quienes viven la represión dictatorial. Otro aspecto que me sorprende es el acuerdo unánime que presentan los gobiernos occidentales sobre qué dictadores son “buenos y amigos” o malvados y peligrosos.

Creo que este fenómeno responde a la suma de los factores que arriba se definen: individualismo personal, egocentrismo nacional, desinformación en los medios e hipocresía en el discurso de los gobiernos. El resultado de la ecuación se traduce en gobiernos “defensores de la democracia” apoyados, financiados y/o cercanos a dictaduras actuales tan conocidas como la de Teodoro Obiang en Guinea Ecuatorial, Mohamed VI en Marruecos, Abdullah en Arabia Saudí, Hu Jintao en China, Zenawi en Etiopía, Castro en Cuba, Al Assad en Siria, Putin en Rusia, Mugabe en Zimbawe, Gnassingbe en Togo, Kagame en Ruanda, Musevini en Uganda, Abdallá en Jordania, Lukashenko en Bielorrusia, Minh Triet en Vietnam, Kabila en Congo, Salman Al Khalifa en Baréin, Modibo Diarra en Mali (desde abril), Zerihoun en Guinea Bissau (desde abril), Ouattara en Costa de Marfil, … (la lista continúa, aunque ahora es un poco más corta que hace un año gracias a la primavera árabe y la transición en Birmania).

Si bien es cierto que países como Francia y Reino Unido mantienen una relación más estrecha y cordial con numerosos regímenes totalitarios que antaño fueron sus colonias, también es cierto que sólo los gobiernos escandinavos cuentan con leyes que prohíben expresamente la actividad comercial con dictadures y violadores de Derechos Humanos (aunque se aplican tarde, como en el caso de Nokia, Ikea, Fugro-Geoteam…) .

Poco se habla en la prensa sobre la relación de los gobernantes demócratas europeos con los señores que engrosan la lista anterior, hecho explica en gran medida la falta de credibilidad de muchos ciudadanos frente a los medios de comunicación. Los intereses económicos y políticos de los grandes grupos de comunicación juegan un papel clave ante la opinión pública para designar y retirar el título de “dictador” y la categoría de amigo o enemigo. El ejemplo más cercano en España es la guerra del grupo PRISA, editor y propietario de El País, contra los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador (este reportaje es de 2006 pero no ha “caducado”). La buena noticia es que, aunque este tipo de noticias salen con cuentagotas en los grandes medios, gracias a internet existen miles de blogs, foros, documentales y revistas digitales que denuncian la situación real de estos países (en la columna de enlaces que aparece a la derecha tienes varias fuentes alternativas).

El último caso sonado fue la algarada  acerca del apoyo millonario de Gadaffi (Libia) a la campaña electoral de Sarkozy que salió a la luz en la prensa el pasado mes de abril, en plena recta final de las presidenciales francesas. El fallecido dictador libio regaló 66 millones de dólares a la campaña de Sarkozy en 2006, noticia que,  paradójicamente, obtuvo eco medático un año después de que Saif al Islam, hijo de Gadaffi, la desvelase. Más curioso aún resulta que el gobierno de Sarkozy fuera uno de los grandes impulsores de la guerra contra la Libia de Gadaffi, pocos meses después del inicio de las revueltas en Túnez y Egipto (dictaduras “amigas” de occidente).

Algunos lectores pueden pensar que la única función de su gobierno consiste en velar por los intereses nacionales y que el dinero destinado a cooperación exterior sufraga la “obligación moral” de ayudar a otros países. Lo cierto es que en en casi todos los casos, las dictaduras son el resultado de un sistema internacional desigual y egoísta que fomenta, facilita y asegura la permanencia de gobiernos autoritarios en países ricos en recursos o de suma importancia geoestratégica. Un buen ejemplo es Guinea Ecuatorial: en 2010 el PIB per cápita de este país africano era de 33.883 dólares anuales, mayor que el de España. No obstante, el 70% de la población vive bajo el umbral de la pobreza (UNICEF) a pesar de que el país flota sobre unas enormes reservas de petróleo. El oro negro no solo enrriquece al clan Obiang sino que asegura su permanencia en el poder gracias a aliados tan fuertes como EEUU, Francia y España (aquí, aquí y aquí estos gobiernos democráticos te invitan a invertir con los Obiang).

A pesar de las evidencias, la mayoría de los ciudadanos europeos sigue confiando en sistemas bipartidistas con partidos que no esconden su amistad con las dictaduras (véanse las elecciones francesas). La situación económica actual está dando lugar a la aparición de algunos parlamentos más plurales que, en lugar de reforzar la cooperación política entre países, están apoderando a partidos de ideología neonazi (véase lo sucedido en Grecia).

La mala praxis de los gobiernos europeos frente a las dictaduras del mundo tiene consecuencias directas sobre la población reprimida (hambre, desigualdad, guerra, …) y sobre los mismos ciudadanos que, engañados o conscientes de su egoísmo, votaron a unos gobiernos que se llenan la boca hablando de democracia y se van de vacaciones con jeques, gobiernos militares y reyes autoritarios (atentados terroristas, extremismo ideológico, odio a occidente e inestabilidad).

Pos data: Existen montañas de libros, artículos y documentales que tratan sobre este tema. Si estás interesado, puedes leer más sobre las reacciones de cada país tras el golpe de Estado en Honduras, el campamento Gdeim Izik en el Sáhara Occidental, la visita del exministro de asuntos exteriores español Moratinos a Guinea Ecuatorial, el apoyo militar de EEUU a Mubarak y otras dictaduras, la relación de Arabia Saudí con europeos y estadounidenses, el paramilitarismo colombiano y la Escuela de las Américas, la historia de Iraq y Afganistán, el Estatuto Avanzado otorgado por la Unión Europea a Marruecos, la ambigüedad del nuevo presidente francés sobre su política exterior frente a las dictaduras africanas, los golpes de Estado frustrados en Venezuela, …

Un caramelo para el postre: el sonido de un clásico en manos de artistas de todo el mundo